48 horas para poner una nutrición parenteral. Eso es lo que han tardado. Ya les vale...
Ayer a las 4 de la tarde se la ponían, tras 2 días de retraso. Dice que pasó mala tarde, que no se sentía bien, estaba como aletargada, mareada, le pesaban los ojos. Sus hermanos, que la acompañaban por la tarde, y ella misma, se preocuparon.
Esta mañana, hablándolo con ella, le decía que no me parecía una reacción tan extraña. Dicen que para nuestro cuerpo supone un gran esfuerzo hacer la digestión y que por eso el resto del cuerpo se queda un poco en stand-by y nos da sueño. Así pues, después de tantos meses que mi madre lleva sin alimentarse adecuadamente, ingiriendo una quinta parte de lo que una mujer necesita, tras dos semanas in tolerar nada de alimento más doce días a suero y leche, de repente le cuelgan un jamón con 2.000 kilocalorías dentro, directo a la vena y el pobre organismo debe de tener que hacer maravillas para asimilar semejante aporte de golpe.
Parece que le ha convencido y se ha quedado más tranquila.
Ahora se ve bastante más limitada porque esta vez no se la han puesto subclavia como cuando la operaron, sino por el brazo. Así que cada vez que dobla el brazo, la máquina pita y le piden que lo tenga siempre extendido, cosa que no debe ser muy cómoda.
Vienen días festivos y seguro que no adelantamos nada, pero al menos ya la están nutriendo. Creo que este paso lo han descuidado mucho y que era importante para que pueda afrontar la operación.
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